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Una extraña

Me despierto a las 7 y 35 de la mañana. Bebo mi café y salgo al balcón para ver a los transeúntes que se apresuran a ir al trabajo. Justo en frente de mí, hay un balcón que llama mi atención. Cuando miro la ventana, hay una mujer de pie allí. Su pelo es largo y negro y me está mirando. La sonrío y me doy la vuelta un segundo, pero cuando miro hacia atrás se ha ido.

Con el paso del tiempo, siempre miro hacia la ventana esperando a que esté allí, pero ella no lo está.

(por Anca Cosas, IX C)

Si yo fuera profesor, me comportaría bien con mis estudiantes para ganar su respeto y su confianza. Durante todo el año escolar voy a ser indulgente cuando uno de mis alumnos no haga sus deberes o cuando no sepa nada de la última lección. Voy a hacer los exámenes muy fáciles para ayudar a los alumnos a sacar notas buenas para subir su media general. ...continue reading "Si yo fuera profesor"

Una mañana me desperté
y observé que a mi cuerpo
le faltaba un trozo.
No sabía lo que era:
un brazo, una pierna, el corazón
o la cabeza.
El caso es que le faltaba algo.
Algo importante.
Y para ver lo que era
no tuve que correr al espejo
sino que miré por la ventana.
Alguien con una sierra mecánica,
y de noche,
había cortado el árbol
que había delante de mi casa.

(imagen: ebihoreanul.ro)

por Mihaela Culea, XI C

No sabía qué hacer. Había creído que era un sueño, pero había un dinosaurio en el rincón de mi dormitorio y no era un juguete de mi hermano, era real. Esperé unos minutos para ver si él quería hacer algo. Se movió un poco, pero sin hacer ningún ruido. Estaba demasiado asustada para levantarme e ir a su lado. Sin embargo, me parecía la única solución. ...continue reading "El secreto"

por Víctor Chiper, XIC

Érase una vez un explorador que se llamaba John. Era un hombre alto, fuerte y muy valiente. Todo el tiempo se iba de aventuras con su ayudante Luca. ...continue reading "La extraordinaria historia de Luca y John"

por Teona Daia, XI C

Cuando desperté, el dinosaurio todavía estaba allí. Todo a mí alrededor estaba desierto, sólo arena que se sentía muy caliente. No la podías tocar. El dinosaurio estaba allí. Pero no sabía cómo había llegado allí y cómo podía estar sentado en la arena. Era ese tipo de dinosaurio con garganta larga que solamente come hierba u hojas del árbol. ...continue reading "El extraño sueño real"

por Matei Capotă, XI C

Corría por las calles como un loco, estaba muy nervioso, pero también triste. No sabía qué hacer. Al mismo tiempo intentaba buscar un lugar para esconderme, pero no es fácil esconder un cuerpo de dos metros de altura.
Grité, pero nadie me podía oír; todo el mundo había desaparecido. Yo no lo veía, pero sentía la tierra moviéndose cada vez que pisaba.

Encontré un casa abierta y entré en ella. Estaba tan fatigado que ni podía pensar. Me tiré en la cama y empecé a roncar. Cuando desperté, el dinosaurio me miraba como se mira un mosquito antes de matarlo; me desmayé.

Cuando desperté, el dinosaurio todavía estaba allí.

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