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En clase: El clima de Hispanoamérica

El clima de Hispanoamérica es de una gran variedad: la humedad cálida de la Selva Amazónica, el frío seco de la Patagonia, la aridez del Desierto de Atacama, los vientos de la Tierra del Fuego.

Climas Tropicales; se distinguen dos grandes tipos de climas tropicales: el Clima Ecuatorial y El Clima Tropical con Estación Seca.
Climas Áridos y Semiáridos; se identifican dos zonas áridas típicas en el norte de México, y en la costa del Pacífico de Sudamérica, entre los 5 y los 30º de Latitud Sur. Se denominan Climas Desérticos y Semidesérticos, respectivamente.
Climas Templados; Predominan en el cono sur de América Latina, distinguiéndose por lo menos tres variedades: el Clima Templado Húmedo de la Pampa, Clima Mediterráneo o Templado Cálido, y el Clima Templado Oceánico .
Climas Andinos ; se superponen longitudinalmente a todas las demás zonas climáticas, y su rasgo esencial deriva de la influencia de la altitud.

Los ríos más importantes son:

el Amazonas (con el Ucayali y Apurimac) 6.400 km Perú, Brasil
el Paraná (con el Río Grande) 4.500 km Brasil, Paraguay, Argentina
Madeira-Mamoré-Guaporé 3.240 km Brasil
Rio Púrus 3.211 km Brasil
Río Bravo del Norte/Río Grande 3.100 km Mexiko/EUA
Río São Francisco 2.900 km Brasil

El clima de Hispanoamérica

En clase: Clima y paisajes de España (geografía)

El clima oceánico se caracterizará por una precipitación abundante (entre 800 y 1000 mm) y bastante regular, unas temperaturas templadas (verano cercano a los 20 e invierno a los 10), una escasa amplitud térmica (unos diez grados).El paisaje natural típico de esta zona serán los árboles de hoja caduca (roble, haya, castaño), que necesitan precipitaciones abundantes y regulares y no excesivo calor. El clima mediterráneo tendrá menores precipitaciones (entre 400 y 600), con un periodo seco en verano y lluvias más importantes en otoño (gota fría). Las temperaturas tendrán un verano más cálido (cercano a los 25 grados de media) y un invierno que puede ir de los 7 a los 14 grados (según su latitud). Su amplitud térmica está en torno a 15 grados. El paisaje natural típico será el bosque mediterráneo de encinas, alcornoques(en lugares más húmedos), algarrobos, pinos (rojo, negro, mediterráneo…) , laurel, madroño… En muchos casos el bosque ha sido transmorfado en dehesas o degradado en maquias y garrigas. El clima de interior (mediterráneo continentalizado) Con una mayor amplitud térmica (cercana a los 20 grados), inviernos fríos y veranos cálidos, con lluvias escasas (en torno a los 600 mm) con sequía estival y precipitaciones máximas en primavera y otoño. Su paisaje es muy parecido al del mediterráneo con algunas características del oceánico, como el roble rebollo o, en las zonas más pobres y frías, las sabinas y los enebros. El clima de montaña, que disminuirá sus temperaturas y aumentará las precipitaciones del clima en el que se encuentre. Su paisaje natural estará en función de su altura y orientación .Por último el clima canario y su paisaje natural serán tratados en otro momento, pues se trata de un clima y paisaje muy particular.

De: http://vicentecamarasa.wordpress.com/2009/02/03/los-climas-de-espana-3-los-paisajes-naturales/

 

Cuando vas a tu entrevista de trabajo tienes vestir muy formal y pon tu presencia en orden, porque a muchos jefes de empresas les gusta ver que cuidas tu aspecto.

Tienes que llegar a tiempo.  Esa es otra cosa muy importante para la entrevista.

La última cosa es que hay que presentarse al jefe de la misma manera que tú pretendes a otros. Y...una sugerencia más: no seas mentiroso.

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1. ¿... bien? Te ves muy pálido.

2. No lo preguntes. No ... de aquí.

3. .... compañeros. Trabajamos en la misma empresa.

4. No me grites. No ... sordo.

5. ¿Oye, ... sordo? Te estoy hablando.

6. Este polo ... de marca y ... muy caro.

7. No le digas nada.  Hoy ... de mal humor.

8. No vayas a ver esa peli.  ... un rollo total.

9. No compres manzanas.  .... podridas.

I. Completa con imperativos:

1. Por favor, (escuchar, vosotros) ... atentamente.

2. (Traer) ... tus deberes.

3. (Alegrarse) .... un poco con la noticia (nosotros).

4. (Cambiarse) ... de ropa y (irse) ... (tú).

5. (Pagar) ... la cuenta del restaurante (usted).

6. No (hablar) ... todos al mismo tiempo (ustedes).

7. No (salir) ... sola por la calle (tú).

8. No (ponerse) ... así (usted).

9. (Comer) ... más rápido (vosotros).

10. (Abrocharse) ... cinturón (tú).

II. Lee el texto y contesta con V o F:

Esperó al padre en la puerta de la escuela. Como todos los viernes. A partir del divorcio, Fernando vivía con su madre, pero los fines de semana eran del padre. Antes del cualquier dictamen impuesto, ellos lo habían resuelto amigablemente, sobre todo para no herir al hijo con enfrentaminetos inútiles. Nunca llegaba en hora, pero esta vez demoró más de la costumbre. Mientras compartió la espera con otros chicos, Fernando no se inquietó, pero uno a uno los fueron recogiendo y al final sólo quedaron él y el portero, un tipo que además detestaba a los escolares.

1. Los padres de Fernando se acababan de casar.

2. Los fines de semana eran del padre.

3. El padre era puntual.

4. El portero odiaba a los escolares.

(Mario Benedetti, "Fin de semana")

Retrato de Gaudí (por Eduardo Mendoza, "La ciudad de los prodigios")

El viejo genio sufría, pero no en silencio; con los años el carácter se le había agriado y enrarecido: ahora vivía solo en la cripta de la Sagrada Familia, convertida provisionalmente en taller, rodeado de estatuas colosales, florones de piedra y ornamentos que no podían ser colocados en su lugar correspondiente por falta de fondos. Allí dormía sin quitarse la ropa de diario, que luego llevaba hecha un guiñapo; respiraba aquel aire impregnado de cemento y yeso. Por las mañanas hacía gimnasia sueca; luego oía misa y comulgaba, desayunaba un puñado de avellanas, un manojo de alflalfa o unas bayas y se sumergía en aquella obra anacrónica e imposible. Cuando veía que alguien acudía a visitarla, si veía acercase a un grupo de curiosos, saltaba del andamio con agilidad impropia de sus años y corría a su encuentro sombrero en mano: pedía limosna como un pordiosero para poder continuar la obra siquiera unos días más. En este sueño quemaba sus últimos días. (...) A veces tenían que sacarlo de un charco de argamasa fresca. En privado, entre amigos, no podía disimular su descorazonamiento. El progreso y yo estamos en guerra, les decía, y mucho me temo que soy el que la va a perder. Finalmente fue atropellado por un tranvía eléctrico en la cruce de la calle Bailén con la Gran Vía. De resultas de este accidente absurdo falleció en el hospital de Santa Cruz.

por Roberta Marin (texto traducido por Ingrid)

La miraba. Estaba tan hermosa con sus dos trenzas. Se parecía a su mamá que estaba sentada cerca de ella cuidándola para que no se hiciera daño. Parecía el ángel de la guarda para la niña porque las madres son unos ángeles para sus hijos. Las dos me hacían recordar a mis niñas, a mi esposa y a mis hijas. Las extrañaba tanto. A mi esposa la conocía desde que era como la niña que estaba frente a mi. Viviamos cerca, y nuestros padres se conocían desde hacía mucho tiempo. ( Tengo un diario en el cual escribía cosas cuando era adolescente. Lo abrí, porque la memoria ya no me ayudaba más. Me quedé mirando la bola de cristal llamado diario ). Cuando nos encontrábamos en las fiestas, en Navidades celebradas por nuestros padres, la miraba como si fuera una princesa. En realidad, ella era una princesa, teniendo siempre vestidos rosas o rojos. Fue la primera mujer en mi vida, y la única. La amo desde que tenía seis años. Jugábamos juntos, yo era el principe y ella la princesa. Siempre me decía " No vas a ser nunca el rey en este juego, porque un príncipe no puede convertirse en rey sin una reina", pero ella no sabía que no era un juego...

Después, cuando crecimos los dos y ya éramos adolescentes, siempre pensaba en ella, aunque había muchas chicas a mi alrededor. Ahora era diferente, tenía diecíséís años y ya no era como en esos tiempos cuando sólo jugábamos con las muñecas. Ahora jugábamos con los sentimientos. Y jugar con los sentimientos significa operar sin anestesia.

Siempre quería impresionarla  y mostrarle que ella es mía. Con la edad empezaron a aparecer los problemas con la familia y el colegio.

Crecimos mucho más, igual que la barriga de mi mujer. A los veintidós años estabamos casados y teníamos un bebé por venir. Cada vez que la miraba se me llenaba el corazón de  felicidad. Aunque sabía que por fin era mía, siempre tenía miedo. Tenía miedo de perderla, porque la quería tanto.

Nuestra hija crecía cada vez más. Se convertía en una adolecente obediente y muy hermosa. Mi familia era todo lo que habia soñado. Aunque estaba preocupado por el dinero, cuando me pasaba el tiempo con ellas, los problemas se congelaban. El tiempo se detenía, las preocupaciones se esfumaban y yo era feliz. Lo más importante en la vida es sentirte completo y feliz.

Estaba en el trabajo. Eran casi las cuatro de la tarde cuando recibí una llamada. ¡No, era imposible! ¿Mi mujer? ¿Mi princesa? ¿Nuestro ángel de la guarda? ¿Nos había abandonado? Estaba destrozado, no sabía si estaba molesto conmigo o con ella. ¿Pero cómo enfadarme con ella, la mujer que me ha hecho la vida hermosa, la que dio a luz a nuestra hija? Lloraba, esa fue la primera vez en mi vida que en realidad lloraba.

Y hoy estaba sentado en el mismo banco viejo. Se cumplían diez años desde que se había ido, y yo aún la amaba...Parecía que la amaba más. No puedo decir que no la había extrañado, porque mentiría, pero encontraba en mi hija todas las cosas más hermosas y buenas que ella tuvo, cosas que me hicieron enamorarme de ella. ¿Sabéis lo que me hacía tan feliz? Que durante treinta y cinco años que estuvimos casados yo siempre me enamoraba más de ella, como cuando era un adolecente.

Me pusé mas cómodo. Mi hija probablemente estaba en el trabajo. Estaba muy orgulloso de ella, casada y con un hijo. Sé que va a sobrevivir sin mí, que yo soy simplemente un viejito. Mi bola de cristal había caído cerca de un papel. Su lugar no era allá, pero ya no tenía fuerza para levantarlo. Cerré los ojos y empecé a relajarme. Y así me relajé para siempre.

Por fin la encontraba de nuevo  después de diez años. ¿Pero si no voy a llegar al paraíso donde ella está?  ¿Si había hecho algo malo, porque la extrañaba tanto? ¡Qué pensamientos tan tristes y oscuros!

No, esto no podía ser posible, porque en ese juego yo siempre fui el rey, porque desde siempre tuve a mi princesa. !Oh, Dios mio, que hermosa es! ¡Siempre tuvo esas alas de angel!