Introducción: Es una bonita canción del alfabeto español que te ayudará a aprenderlo rápidamente (te va ajuta să-l înveţi rapid). También (de asemenea) ayuda a ejercitar (să îţi exerciţi) la memoria tan dañada (atât de maltratată) por el uso incesante de los móviles (de folosirea continuă a telefoanelor mobile).
Probado en clase/testat la oră
Puedes aprender el alfabeto español escuchando esta bonita canción. Repite cada letra mientras la estés escuchando.
El albabeto español tiene 27 letras y dos conjuntos (dígrafos) de dos letras cada unos (che, ll) que representan un solo fonema. Tienes, a continuación, las letras y cómo se pronuncian. La canción te ayudará a pronuncirlas correctamente.
A (a), B (be), C (ce), Che (che), D (de), E (e), F (efe), G (ge), H (hache), I (¡), J (jota), K (ka), L (ele), Ll (elle), M (eme), N (ene), Ñ (eñe), O (o), P (pe), Q (cu), R (ere), S (ese), T (te), U (u), V (uve), W (uve doble), X (equis), Y (i griega), Z (zeta)
Tú me miras y me llevas a otra dimensión (Estoy en otra dimensión) Tu latidos aceleran a mi corazón
Yo te miro, se me corta la respiración
Cuanto tu me miras se me sube el corazón
(Me palpita lento el corazón)
Y en silencio tu mirada dice mil palabras
La noche en la que te suplico que no salga el sol
(Bailando, bailando, bailando, bailando)
Tu cuerpo y el mío llenando el vacío
Subiendo y bajando (subiendo y bajando)
(Bailando, bailando, bailando, bailando)
Ese fuego por dentro me está enloqueciendo
Me va saturando
Con tu física y tu química también tu anatomía
La cerveza y el tequila y tu boca con la mía
Ya no puedo más (ya no puedo más)
Ya no puedo más (ya no puedo más)
Con esta melodía, tu color, tu fantasía
Con tu filosofía mi cabeza está vacía
Y ya no puedo mas (ya no puedo más)
Ya no puedo mas (ya no puedo más)
Yo quiero estar contigo, vivir contigo
Bailar contigo, tener contigo
Una noche loca (una noche loca)
Ay besar tu boca (y besar tu boca)
Yo quiero estar contigo, vivir contigo
Bailar contigo, tener contigo una noche loca
Con tremenda loca
(Ooooh, ooooh, ooooh, ooooh)
Tu me miras y me llevas a otra dimensión
(Estoy en otra dimensión)
Tu latidos aceleran a mi corazón
(Tu latidos aceleran a mi corazón)
Que ironía del destino no poder tocarte
Abrazarte y sentir la magia de tu olor
(Bailando, bailando, bailando, bailando)
Tu cuerpo y el mío llenando el vacío
Subiendo y bajando (subiendo y bajando)
(Bailando, bailando, bailando, bailando)
Ese fuego por dentro me está enloqueciendo
Me va saturando
Con tu física y tu química también tu anatomía
La cerveza y el tequila y tu boca con la mía
Ya no puedo mas (ya no puedo mas)
Ya no puedo mas (ya no puedo mas)
Con esta melodía, tu color, tu fantasía
Con tu filosofía mi cabeza esta vacía
Y ya no puedo mas (ya no puedo mas)
Ya no puedo mas (ya no puedo mas)
Yo quiero estar contigo, vivir contigo
Bailar contigo, tener contigo
Una noche loca (una noche loca)
Ay besar tu boca (y besar tu boca)
Yo quiero estar contigo, vivir contigo
Bailar contigo, tener contigo una noche loca
Con tremenda loca
(Ooooh, ooooh, ooooh, ooooh
Ooooh, ooooh, ooooh, ooooh
Ooooh bailando amor ooooh
Bailando amor ooooh es que se me va el dolor
Ooooh).
Calle 13 La Bala (Cuando se lee poco, se dispara mucho)
Con este tema de Calle 13 contra la violencia, tuvimos buenos resultados en una sesión de pronunciación. Los alumnos cantaban junto con Residente, intentando seguirle el ritmo, cadencioso y claro, elementos que ayudan mucho a lograr un buen efecto. No fue nada fácil al principio, pero acabamos por conseguirlo y al final hasta nos atrevimos con un karaoke.
El vídeo, muy superrealista, también les gustó.
Como postarea, se puede comentar el mensaje de la canción.
Hay poca educación, hay muchos cartuchos, Cuando se lee poco, se dipara mucho
Hay poco dinero, pero hay muchas balas,
Hay poca comida, pero hay muchas balas,
Hay poco gente buena, por eso hay muchas balas, Cuidao' que ahí viene una (Pla! Pla! Pla! Pla!)
El martillo impacta la aguja, La explosión de la pólvora con fuerza empuja, Movimiento de rotación y traslación, Sale la bala arrojada fuera del cañón. Con un objetivo directo la bala pasea segura y firme durante su trayecto, hiriendo de muerte al viento, más rápida que el tiempo, defendiendo cualquier argumento. No le importa si su destino es violento, Va tranquila, la bala, no tiene sentimientos, Como un secreto que no quieres escuchar, la bala va diciéndolo todo sin hablar. Sin levantar sospecha, asegura su matanza, Por eso tiene llena de plomo su panza, para llegar a su presa no necesita ojos, Y más cuando el camino, se lo traza un infrarrojo. La bala nunca se da por vencida, Si no mata hoy, por lo menos deja una herida, Luego de su salida, no habrá detenida, Obedece a su patrón una sola vez en su vida.
Coro
Hay poco dinero, pero hay muchas balas, Hay poca comida, pero hay muchas balas, Hay poca gente buena, por eso hay muchas balas Cuidao' que ahí viene una (¡Pla, Pla, Pla, Pla!)
Hay poco dinero, pero hay muchas balas, Hay poca comida, pero hay muchas balas, Hay poca gente buena, por eso hay muchas balas, Cuidao' que ahí viene una (¡Pla, Pla, Pla, Pla!)
Se escucha un disparo, agarra confianza, El sonido la persigue, pero no la alcanza, La bala sacas sus colmillos de acero, Y sin pedir permiso, entra por el cuero. Muerde los tejidos con rabia y arranca, El pecho a las arterias para causar hemorragia Vuela la sangre batida de fresa, Salsa boloñesa, sirop(e) de frambuesa, Una cascada de arte contemporáneo, Color rojo vivo, sale por el cráneo.
Coro
Hay poco dinero, pero hay muchas balas, Hay poca comida, pero hay muchas balas, Hay poco gente buena, por eso hay muchas balas, Cuidao' que ahí viene una (¡Pla, Pla, Pla, Pla!)
Hay poco dinero, pero hay muchas balas, Hay poca comida, pero hay muchas balas, Hay poco gente buena, por eso hay muchas balas, Cuidao' que ahí viene una (¡Pla, Pla, Pla, Pla!)
Sería inaccesible el que alguien te mate, Si cada bala costara lo que cuesta un yate, Tendrías que ahorrar todo tu salario, Para ser un mercenarío, habría que ser millonario. Pero no es así, se mata por montones, Las balas son igual de baratas que los condones, Hay poca educación, hay muchos cartuchos, Cuando se lee poco, se dispara mucho. Hay quienes asesinan y no dan la cara, El rico da la orden, y el pobre la dispara. No se necesitan balas para probar un punto, Es lógico, no se puede hablar con un difunto. El diálogo destruye cualquier situación macabra, Antes de usar balas, diparo con palabras ¡Pla, Pla, Pla, Pla!
Coro
Hay poco dinero, pero hay muchas balas, Hay poca comida, pero hay muchas balas, Hay poco gente buena, por eso hay muchas balas, Cuidao' que ahí viene una (Pla! Pla! Pla! Pla!)
Hay poco dinero, pero hay muchas balas, Hay poca comida, pero hay muchas balas, Hay poco gente buena, por eso hay muchas balas, Cuidao' que ahí viene una (¡Pla, Pla, Pla, Pla!)
“Un nuevo mestizaje series” de Margaret García:http://www.ocio.net/ Arte chicano en Madrid
En una sociedad en la que la división del trabajo coincidía más estrictamente que en otras con las jerarquías sociales, el mestizo era, literalmente, un hombre sin oficio ni beneficio. Verdadero paria, su destino eran las profesiones dudosas: de la mendicidad al bandidaje, del vagabundeo a la soldadesca. En los siglos XVII y XVIII el hampa se reclutaba entre los mestizos; en el siglo XIX, los acogieron la policía y el ejército. Carrera fulgurante: bandido, policía, soldado, guerrillero, caudillo, líder político, universitario, jefe de Estado.
El ascenso de los mestizos se debe no sólo a razones de orden demográfico -aunque son ya la mayoría de la población mexicana- sino a su capacidad para vivir y sobrevivir en la circunstancias más adversas: arrojo, fortaleza, habilidad, aguante, ingenio, soltura, industria, inventiva.
Además, hay otra razón de orden existencial: entre todos los grupos que componían la población de Nueva España, los mestizos eran los únicos que realmente encarnaban aquella sociedad, sus verdaderos hijos. No eran, como los criollos, unos europeos que deseaban arraigarse en una tierra nueva; tampoco, como los indios, una realidad dada, confundida con el paisaje y el pasado prehispánico. Era la verdadera novedad de la Nueva España.
Octavio Paz, Sor Juana Inés de la Cruz o Las trampas de la Fe
El texto que leímos sobre la utilidad de los deberes me parece muy últil porque se habla sobre la idea de hacer deberes cuando quieres o cuando es insuficiente el trabajo de clase. Un profesor no debe castigarte si no sabes hacer algo o haces un trabajo mal.
En mi opinión, los profesores tienen que darte pocos deberes, para practicarlo también en casa para no olvidar. Si un profesor te da muchos deberes, malgastas tu tiempo libre y te aburres y también es fastidioso aprender todo el día. También los deberes deben relacionarse con el tema que ya conoces para hacerlos con placer.
Yo suelo escribir bastante sobre la buena gente. Y no sólo escribo: pienso a menudo en ella. Cuando aprieta la zozobra, cuando abrir un periódico te araña el corazón, cuando te enteras de alguno de los horrores que suceden por el mundo, como la reciente matanza de niños cometida por los talibanes, consuela recordar que hay muchísimos individuos maravillosos que nunca salen en las noticias y a quienes no prestamos atención. Pero existen, de eso no tengo duda. Vivo en la certidumbre de que la mayoría de los humanos son razonablemente buenos.