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About Robert Lozinski

Autor de Blog El Maestro® y editor de los contenidos. Nacido en Moldavia, república perteneciente hasta finales de los 80 del pasado siglo a la desaparecida Unión Soviética. Licenciado en Filología por la Universidad Estatal de Kishinau. Doctorado en Filología Hispánica por la Universidad de Bucarest. Profesor de español en el Liceo Bilingüe “Miguel de Cervantes Saavedra” de Bucarest. Autor del Blog “La Ruleta Chechena" donde publica artículos y relatos. Su novela, "La ruleta chechena", fue premiada con “Francisco García Pavón de Narrativa, 2008”.

por Arturo Pérez-Reverte

No seas imbécil. Ni desaprensivo. No hagas posible que dentro de unos meses algunos te mentemos a la madre al cruzarnos con el resultado de tu indiferencia y tu estupidez. Piénsalo mucho antes de dar el paso irreversible; de complicarte una vida que luego pretenderás solucionar por el camino más fácil. Aún puedes evitarlo. Impedir que te despreciemos, e incluso despreciarte a ti mismo cuando te mires en el espejo. Ya sé, de todas formas, que el autodesprecio es relativo. Tarde o temprano, hasta con las mayores atrocidades en la mochila, siempre nos las apañamos para ingeniar coartadas, justificaciones. Conozco a pocos que, hagan lo que hagan -desde faenas elementales hasta cargarse al prójimo-, no acaben durmiendo a pierna suelta tras unos pocos ejercicios de terapia personal. Aun así, permite que te lo explique antes de que ocurra, primero, y después se te olvide. Resumiendo: intenta no convertirte, innecesariamente, en un hijo de la gran puta.

Sé que tus niños quieren un perro. Que les hace una ilusión enorme y te dan la matraca desde hace mucho. Que tu hija, por ejemplo, te hace babear cuando te abraza y pide una mascota. O que te acabas de separar de tu legítima, y crees que regalándole al crío un animal, y paseando con él los fines de semana, podrás recuperar el terreno perdido, o no perderlo en el futuro. Hay mil razones, supongo. Un montón de circunstancias por las que has pensado comprar un perro estos días, para tus hijos. O para tu mujer. Tal vez para ti mismo. Un perro en casa, por Navidad.

Déjame contarte, porque de eso sé algo. He tenido cinco perros, así que calcula. Y no hay nada en el mundo como ellos. No hay compañía más silenciosa y grata. No hay lealtad tan conmovedora como la de sus ojos atentos, sus lengüetazos y su trufa próxima y húmeda. Nada tan asombroso como la extrema perspicacia de un perro inteligente. No existe mejor alivio para la melancolía y la soledad que su compañía fiel, la seguridad de que moriría por ti, sacrificándose por una caricia o una palabra. He dicho muchas veces que ningún ser humano vale lo que un buen perro. Cuando uno de nosotros muere, no se pierde gran cosa. La vida me dio esa certeza. Pero cuando desaparece un perro noble y valiente, el mundo se torna más oscuro. Más triste y más sucio.

Es muy posible, naturalmente, que aciertes. Que, tras pensarlo bien, tomes la decisión y asumas las consecuencias con feliz resultado. Que comprar un perro para tus hijos, para tu mujer o para ti sea un acierto. Que su compañía cambie vuestra vida para bien. Que os haga más conscientes de ciertas cosas. A menudo, un perro acaba haciéndote mejor persona. Te hace sentir cosas que antes no sentías. Sin embargo, no siempre es así. Un perro en el lugar inadecuado puede volverse un drama. Una incomodidad para ti y los tuyos. Y una tragedia para él.

Permíteme imaginar lo que podría ocurrir. Que vayas a la tienda, elijas a un perrito delicioso, y eso te valga gritos de alegría y besos familiares. No hay nada tan simpático como un cachorrillo. Al principio todo serán incidentes graciosos y situaciones tiernas. Luego, si vives en piso pequeño o lugar inadecuado, las cosas pueden ser diferentes. Un perro exige cuidados, gastos, paseos, limpieza, comida. No aparece y desaparece cuando conviene. Es un miembro de la familia con derechos y necesidades, que exige pensar en él cuando se planean vacaciones, e incluso una simple salida al cine o a un restaurante. A eso añádele la educación. Un perro mal educado puede convertirse en una pesadilla familiar y social. Además, cada uno, como las personas, tiene su carácter. Punto de vista y maneras. Eso exige un respeto que no todos los humanos somos capaces de comprender.

A estas alturas, sabes dónde voy a parar. Si eres de esa materia miserable de la que estamos hechos buena parte de los seres humanos, acabarás abandonándolo. Un viaje en coche a un campo lejano, una gasolinera, una cuneta. Abrir la puerta para que baje y seguir tu camino, acelerando sin atender los ladridos del chucho que correrá tras el automóvil hasta quedar exhausto, desorientado, incapaz de comprender que su mundo acaba de romperse para siempre. El resto no hace falta que lo detalle, pues lo sabes de sobra: él nunca lo haría, y todo eso. Los niños preguntando dónde está el perrito, papi, y tú oyendo aún esos ladridos que dejabas atrás. Avergonzado de ti mismo, o tal vez no. Ya dije antes que un rasgo del perfecto hijo de puta es arreglárselas para que sus actos acaben por no avergonzarlo en absoluto. Así que voy a pedirte un favor. Por ti, por mí, por tus hijos. Antes de ir a la tienda de mascotas esta Navidad, mírate al espejo. Y si no te convence lo que ves, mejor les compras un peluche.

http://www.finanzas.com/xl-semanal/firmas/arturo-perez-reverte/

La tradicional uva de Vinalopó

La tradicional uva de Vinalopó se cultiva en Alicante
La tradicional uva de Vinalopó se cultiva en Alicante
La tradicional uva de la variedad  (varietate de struguri) "Aledo" con Denominación de Origen (denumire de origine) de Vinalopó se cultiva en Alicante, el sur (sudul) de España y se consume en Nochevieja (Noaptea de Revelion).
 
Al utilizar la técnica del embolsado (metoda împachetării), la maduración (coacerea) de esta variedad de uva se retrasa (se amână), consiguiendo también que su sabor sea "más dulce" (căpătând un gust mai dulce). Además (în plus), el papel la resguarda del exterior (hârtia protejează strugurele de mediul exterior), así la piel (coaja) es más fina".
 
Y es que las uvas de esta categoría se diferencian (se deosebesc) por estar protegidas durante su crecimiento por una especie de bolsa de papel (pungă de hârtie) que ayuda a cuidar y resguardar (proteja) los granos de los racimos (boabele de strugure).
 
La uva lista (gata) para Nochevieja

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Es lo que se hace todavía en los pueblos de toda Rumanía. La costumbre se celebra como una fiesta que reúne a toda la familia. Los hombres se encargan de matar al animal y de cortarlo en pedazos mientras que las mujeres se dedican a hacer los guisos tradicionales que consisten en toda clase de embutidos, caltabos, carnati, pastrama, sunca. Las entrañas se aprovechan para preparar los carnati (especie de chorizos largos y finos). Entre 150 y 200 metros vamos a preparar este año, dice la mujer. Que os aproveche y felices fiestas a todos.

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Si me das a elegir
en tu y mis ideas
a que yo sin ellas ,soy un hombre perdido
si me das a elegir
entre tu y la gloria
pa que lleve la autoria demi hay por lso siglos
si medas a elegir entre tu y ese cielo
donde libre es el vuelo para llegar al olvido
si me das a elgir
me quedo con tigo
por que me he henamorado y
te quiero y te quiero
solo deseo estar a tu lado
soñar con tus ojos
besarte los labios
si me das a elgir.....

“Digan a sus hijos que aparquen el amor y se centren en el trabajo”(El País)

Actitudes a seguir

Los 150 adolescentes de 17 y 18 años que estudian en Madrid el Bachillerato de Excelencia (un proyecto piloto impulsado por la expresidenta Esperanza Aguirre para estudiantes con una nota media mínima de 8) tienen una recomendación especial estas Navidades: “Aparcar todo lo relacionado con el amor”. El director del centro público, Horacio Silvestre, incluye este consejo en una felicitación enviada a las familias. Silvestre, catedrático de Latín, mandó un correo a los padres de sus alumnos el 18 de diciembre en su nombre y en el del personal del instituto San Mateo. En su carta les pide que ayuden a sus hijos a centrarse en el trabajo y añade que, aunque no quiere ocasionar “nada parecido a la historia de Romeo y Julieta”, los estudiantes tienen que entender “la cantidad de tiempo y de concentración que se emplea en eso”.

El director del Bachillerato de Excelencia, una iniciativa que arrancó en Madrid de forma pionera el curso pasado, añade otras recomendaciones, como que las familias insistan en que sus hijos abandonen “radicalmente” cualquier “distracción perniciosa que represente un obstáculo”, como perder el tiempo en Internet o las redes sociales. “Son muy pequeños y no tienen madurez para conseguir controlar ese tipo de cosas”, añade Silvestre, que ayer declinó hacer declaraciones a este periódico alegando que se trataba de un correo privado.

“Esas opiniones sobran, un director solo debería dar instrucciones académicas”, señala el padre de una de las alumnas del centro, que pide anonimato. El progenitor destaca que los alumnos “están encantados, en un clima formidable y aprovechan mucho el curso”. Su hija y el resto de compañeros se sorprendieron con las recomendaciones de Silvestre, que fue elegido para el cargo directamente por la Comunidad de Madrid, sin un proceso de selección abierto a personas externas a la Administración como ocurre en el resto de casos.

“¿Cómo puedes hablar como si fueran niños a alumnos de 17 y 18 años con sobresalientes?”, se pregunta este padre, que también le reprocha que recomendara a los estudiantes que no secunden huelgas ni protestas.

La nota media de los cuatro cursos, en las ramas literaria y científica, es de notable. Este año no se han producido bajas. Durante el primer curso dos estudiantes abandonaran por no poder mantener el nivel. La Comunidad de Madrid quiere expandir el modelo implantando aulas de excelencia en todos los institutos que lo soliciten.

“No pueden pretender meter a esos niños dentro de una campana de cristal, eso no es excelencia”, considera José Antonio Martínez, presidente de la federación nacional de directores de instituto. Martínez no recuerda ninguna manifestación similar en sus casi 30 años de experiencia. Mariano Fernández Enguita, catedrático de Sociología de la Complutense, cree que un responsable educativo “no puede entrar en la vida privada de sus estudiantes”. Las palabras de Silvestre le parecen “una invitación a la enseñanza diferenciada”. El anterior Ministerio de Educación, con Ángel Gabilondo (PSOE) a la cabeza, consideró “segregador” el modelo madrileño cuando fue implantado por ser “contrario al principio básico de socialización en las aulas”.

 

Una particular “carta a los Reyes Magos”

El director del Bachillerato de Excelencia, Horacio Silvestre, escribe una carta a los padres el 18 de diciembre para felicitarles la Navidad con el siguiente párrafo: “Por último, en esta mi particular carta a los Reyes Magos (que, como ya sabemos, son los padres) les pediría que hablaran con sus hijos sobre lo útil que resulta para los estudios aparcar todo lo relacionado con el amor y centrarse en el trabajo. Sé que es difícil y no pretendo ocasionar nada parecido a la historia de Romeo y Julieta, pero es importante que les hagan ver la cantidad de tiempo y de concentración que se emplea en eso”.