El Blog Los Cervantinos Blogul Cervantistilor desea a todos Felices Fiestas Navideñas y un próspero 2014.

Blog de los Cervantinos – Blogul Cervantiștilor, una herramienta de trabajo, una vía para expresarse libremente
El Blog Los Cervantinos Blogul Cervantistilor desea a todos Felices Fiestas Navideñas y un próspero 2014.

Con mis alumnos del VII he organizado una actividad llamada "Restaurante en la escuela". He invitado a Toni, un magnífico Maestro Chef, que les preparó tapas con boquerones, queso manchego, jamón serrano, alcachofas y otras cosas más. Y de segundo una paella de mariscos.
Ya os vale
Queridos visitantes del Blog Los Cervantinos:
Si os dais una vuelta más seria por nuestra casa, podréis notar que lo que hacemos es mucho más serio y que no es un lugar para colocar insultos. Me refiero, claro, a la así llamada "canción" Me cago en esos putos rumanos que cosechó un gran "éxito" entre mis alumnos y fue la entrada más comentada. Algunos visitantes, como Matarumanos, por ejemplo, se ha tomado la cosa demasiado a pecho y ha querido enseñarnos de qué es capaz. Ya lo hemos visto, gracias.
He creado el blog para que los alumnos del Cervantes aprendan a expresarse con más fluidez en español. Mi mayor satisfacción es que ya lo están consiguiendo y, aunque de los insultos también se aprende, no quiero transformar este sitio en un vertedero. Invito, por tanto, a los visitantes hispanocharlantes a participar en esta clase virtual de castellano, enseñándonos cosas más interesantes.
Acabamos de grabar una entrevista sobre el "Proyecto Escuela dentro de la escuela". Dos alumnas del décimo, Blanca y Andreea, han preguntado a Roxana, la alumna que ha dado una de las clases a un grupo de alumnos del séptimo, qué tal le ha ido. En breve la pondremos en el blog.
"El calvario de ser becario" por Arturo Pérez Reverte
Llamémosles Ana, o Juan: veintipocos años, brillantes, con nota de proyecto de fin de carrera de notable a sobresaliente. Acaban de rematar de modo espléndido los estudios de ingeniero aeronáutico, arquitecto, médico o filólogo. Lo que ustedes prefieran. Y los dos, como algunos otros afortunados, están entre los pocos jóvenes españoles con posibilidad de encontrar un trabajo decente, con futuro, en un país de la Unión Europea. Alemania, por ejemplo. O Dinamarca. Uno de esos que parecen serios. Esto es posible gracias a los fondos comunitarios para becas que administran universidades y fundaciones españolas; dinero destinado a financiar los seis primeros meses de contrato laboral de esos chicos en el país donde los requieran. E imaginen ustedes que Ana, o Juan, o como se llamen, por sus brillantes expedientes académicos, logran su sueño. Que una empresa de Hamburgo, de Copenhague o de Estocolmo les dice: vente para acá, chaval, que nos interesas. Tuyo es el curro. En cuanto una universidad o fundación española te conceda beca, te vienes. Y como además has hecho una carrera impecable y eres un tipo de élite, lo que significa una buena inversión para nosotros, aparte de los seis meses que te pagarán con fondos comunitarios para tenerte a prueba te pagaremos de nuestro bolsillo otros seis meses, lo que casi asegura contrato laboral indefinido. Dicho de otra manera, tu futuro resuelto. Durante un mes te reservamos el puesto de trabajo prometido. Así que pide la beca, agiliza el papeleo y espabila.
Y entonces, señoras y señores, Juan o Ana, como cualquier chico en su situación, se tropiezan con la España de toda la vida: vacaciones de Semana Santa, puente de San Prepucio, he ido a tomar café, cerrado por agosto, etcétera. Eso, de una parte. De la otra, la criminal lentitud de una burocracia infame que, en lugar de estar al servicio del individuo facilitándole la vida, no existe sino para arruinársela. Y así, los chicos que solicitan la beca pueden ver pasar tres, cuatro o cinco meses sin que el asunto se resuelva -el último caso que conozco, beca solicitada en junio, aún no está decidido-. Y ahora pónganse en el lugar de Ana, o de Juan, intentando explicarle a un empresario sueco que, a diferencia de otros chicos italianos o franceses cuya beca se tramitó en quince días, en España las cosas van de otra manera. Que aquí, a pesar de las grandilocuentes declaraciones del presidente Rajoy, algunos de sus ministros y otros esbirros, a la hora de ayudar a los chicos a buscarse la vida, no se mueve nadie. Porque los españoles -imaginen, insisto, la cara del empresario sueco, danés o kuwaití- nos movemos a otro ritmo. Calculen la angustia, la desesperación, la impotencia. Lo absurdo. Y eso, atención al detalle, con fondos que ni siquiera son dinero español, sino de la comunidad europea.
Pero es que todo puede ser más simpático, si cabe. Más nuestro y castizo. Porque, si en vista del retraso, angustiados porque pueden perder la oferta de trabajo, los chicos intentan olvidar esa beca y pedir otra que maneje parecidos fondos -de 600 a 800 euros al mes, calculen la fortuna-, tendrán que empezar otra vez desde cero, arriesgándose a que, cansada de esperar y de concederles aplazamientos, la empresa empleadora dé el trabajo a otros, lo que ocurre de continuo. Y lo más bonito del asunto es que, una vez concedida la beca, cobrarla puede llevar meses -muchas becas españolas de doctorado de 2012 no se pagaron hasta 2013-; y, como cierta clase de becas es incompatible con trabajos remunerados, quienes las consiguen pueden pasar larguísimas temporadas trabajando gratis, sin seguridad social, indefensos en lugares extraños y ciudades que no son las suyas, sufragándose ellos los gastos de alojamiento y comida. Mantenidos por sus padres, quienes puedan. Con lo que se da la deliciosa paradoja de que, en España, los únicos que pueden permitirse vivir de una beca son precisamente quienes no la necesitan. Eso, claro, los que logren sobrevivir al BOE, donde las convocatorias de becas parecen redactadas para disuadir de pedirlas: farragosas, torpes, con una sintaxis tan enrevesada y confusa que a veces parece redactada por el más analfabeto del departamento; hasta el punto de que ya circula con éxito por Internet un manual para solicitar becas sin meterse en el absurdo laberinto del boletín oficial de un Estado que cada vez tiene menos consideración y menos vergüenza, pese a camelos y triunfalismos estúpidos como el de la marca España y sus mariachis. Eso, mientras a los chicos ni siquiera los ayudan a buscarse un futuro fuera. Así que calculen. Nos va a sacar del agujero nuestra puta madre.
El 1 de noviembre es dia de elecciones en nuestro liceo. Este año tenemos dos participantes: Rares Fili y Cristache Dragos, ambos en el undécimo grado.
La campaña electoral empezó el lunes 21 de octubre de 2013 y termina el 31 de octubre.
Es un nuevo proyecto que he iniciado con mis alumnos del XI B. Consiste en que las alumnas (hay más chicas que chicos) con un buen nivel de español den clases a otro grupo de menor edad.
La idea surgió cuando en clase hemos hablado del sistema educativo rumano. Una alumna, bailarina de tango y danzas con pretenciones, comentó que se ha dado cuenta hace poco de lo difícil que es enseñar al empezar a desempeñarse como profesora de baile con un grupo de alumnos más pequeños. La idea fue acogida con gran entusiasmo. A ver qué pasa.