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La habitación se hallaba limpia, ordenada, el suelo brillante, como si nunca hubiera sido utilizada. La librería de escalerillas metálicas dividía la estancia en dos y cabe la ventana se tendía una mesa alargada, con la pantalla de sube y baja encima, donde los chicos hacían sus deberes al regresar del colegio. En los rincones del fondo estaban las camas, cubiertas de colchas y, entre ellas, la amplia cuna de Quico con los costados de barrotes, como una cárcel.
Los dos niños levantaron simultáneamente la cabeza hasta el tercer estante. Un rayo de luz resbalaba por los lomos de los libros y arrancaba destellos y Quico dijo : «Es bonito, ¿eh, Juan ? » Juan meneó la cabeza de un lado a otro. « Es más bonito cuando hace sol », dijo.

Miguel Delibes
«El príncipe destronado» (fragmento adaptado)

I. Contesta:

1. ¿Cómo estaba la habitación? 2. En el texto hay una preposición que significa "cerca de, junto a". ¿Cuál es? 3. ¿Dónde hacían los chicos sus deberes al regresar del colegio? 4. ¿Crees que Quico era un adolescente? Justifica brevemente tu respuesta. 5. ¿Cuál es el sinónimo de "brillos" que usa el autor?

II. Describe tu habitación. 100-150 palabras.

III. Haz un dibujo con la habitación de los chicos.

 

I. Afirmativo

1.(Hacer, tú)....... lo que te mandan sin protestar. 2. (Meter, usted)...... las flores en el jarrón y (ponerlas)....... encima de la mesa. 3. (Oír) ....... lo que he escrito a ver si les gusta. 4. (Venir, vosotros) ....... a verme en otro momento. 5. (Pedir) ..... un aumento de salario y (dejar) ...... de quejarnos. 6. (Volver, tú) ...... a leerlo, no me gusta cómo suena. 7. (Tener) ...... más cuidado y (mirar) ..... por dónde vais. 8. (Vestirse) ...... rápido si no quieres llegar tarde.  9.  (Ser, usted) .......bueno  y (portarse) ..... bien. 10. (Decir)...... de una vez lo que piensas y (guardarse) ..... de una vez tus dudas.

II. Negativo

1. Ten cuidado. 2. Abre la ventana. 3. Salid a la calle. 4. Vaya a comprar pan. 5. Haced el ejercicio. 6. Pedid perdón. 7. Huyan rápido. 8. Cógelo con cuidado. 9. Id a ver esta película. 10. Ríete, muchacho.

Adaptado de Curso Superior de Español, SGEL

Había una vez un pastor muy bromista y mentiroso. Todos los días, cuando regresaba a su casa, después de haber llevado a pastar a su rebaño, entraba corriendo en el pueblo gritando:

1. ¿... bien? Te ves muy pálido.

2. No lo preguntes. No ... de aquí.

3. .... compañeros. Trabajamos en la misma empresa.

4. No me grites. No ... sordo.

5. ¿Oye, ... sordo? Te estoy hablando.

6. Este polo ... de marca y ... muy caro.

7. No le digas nada.  Hoy ... de mal humor.

8. No vayas a ver esa peli.  ... un rollo total.

9. No compres manzanas.  .... podridas.

I. Completa con imperativos:

1. Por favor, (escuchar, vosotros) ... atentamente.

2. (Traer) ... tus deberes.

3. (Alegrarse) .... un poco con la noticia (nosotros).

4. (Cambiarse) ... de ropa y (irse) ... (tú).

5. (Pagar) ... la cuenta del restaurante (usted).

6. No (hablar) ... todos al mismo tiempo (ustedes).

7. No (salir) ... sola por la calle (tú).

8. No (ponerse) ... así (usted).

9. (Comer) ... más rápido (vosotros).

10. (Abrocharse) ... cinturón (tú).

II. Lee el texto y contesta con V o F:

Esperó al padre en la puerta de la escuela. Como todos los viernes. A partir del divorcio, Fernando vivía con su madre, pero los fines de semana eran del padre. Antes del cualquier dictamen impuesto, ellos lo habían resuelto amigablemente, sobre todo para no herir al hijo con enfrentaminetos inútiles. Nunca llegaba en hora, pero esta vez demoró más de la costumbre. Mientras compartió la espera con otros chicos, Fernando no se inquietó, pero uno a uno los fueron recogiendo y al final sólo quedaron él y el portero, un tipo que además detestaba a los escolares.

1. Los padres de Fernando se acababan de casar.

2. Los fines de semana eran del padre.

3. El padre era puntual.

4. El portero odiaba a los escolares.

(Mario Benedetti, "Fin de semana")

Retrato de Gaudí (por Eduardo Mendoza, "La ciudad de los prodigios")

El viejo genio sufría, pero no en silencio; con los años el carácter se le había agriado y enrarecido: ahora vivía solo en la cripta de la Sagrada Familia, convertida provisionalmente en taller, rodeado de estatuas colosales, florones de piedra y ornamentos que no podían ser colocados en su lugar correspondiente por falta de fondos. Allí dormía sin quitarse la ropa de diario, que luego llevaba hecha un guiñapo; respiraba aquel aire impregnado de cemento y yeso. Por las mañanas hacía gimnasia sueca; luego oía misa y comulgaba, desayunaba un puñado de avellanas, un manojo de alflalfa o unas bayas y se sumergía en aquella obra anacrónica e imposible. Cuando veía que alguien acudía a visitarla, si veía acercase a un grupo de curiosos, saltaba del andamio con agilidad impropia de sus años y corría a su encuentro sombrero en mano: pedía limosna como un pordiosero para poder continuar la obra siquiera unos días más. En este sueño quemaba sus últimos días. (...) A veces tenían que sacarlo de un charco de argamasa fresca. En privado, entre amigos, no podía disimular su descorazonamiento. El progreso y yo estamos en guerra, les decía, y mucho me temo que soy el que la va a perder. Finalmente fue atropellado por un tranvía eléctrico en la cruce de la calle Bailén con la Gran Vía. De resultas de este accidente absurdo falleció en el hospital de Santa Cruz.

Una noche, cuando yo (conducir) a casa, yo (ver) un gatito en la calle
(Ser) una cosita blanca, pequeña y esponjada que (parecer) perdida.
Yo (tener) un largo día de trabajo, y no (querer) liarme con un gato perdido, pero... (ser) un gatito tan lindo que yo no (poder) resistir
Yo (detenerse) , (caminar) hacia él, y tan pronto como él me (ver) , él (acercarse) a mí con confianza. Yo (notar) que él no (llevar) ninguna placa.
Después de tal gesto de confianza, de ninguna manera yo (ir) a dejarlo solo.
Yo (ir) a la estación más cercana de policía para preguntar si alguien (reportar) a un gato perdido. Nadie lo (hacer) .
El policía me (decir) que (ser) mi decisión o llevarlo a la perrera local, o llevarlo a casa conmigo.
Yo lo (llevar) a casa.
No (haber) alimento para gatos en mi casa, así que yo le (dar) algo de leche.
El (verse) feliz y (actuar) juguerón... él ya (ganarse) mi corazón.
Mi rutina (cambiar) después de su llegada porque su dueño nunca me (contactar) , así que él vive conmigo hasta este día.
Yo lo (llamar) "Solovino".

De: http://www.uvm.edu/~ivaleria/PASADO_SoloVino.htm

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