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Viktor Tsoi

Viktor Tsoi Atinar en el tiempo

Serguey Kuznetsov, el confundador de Laskoviy May y autor de muchas canciones, preguntado sobre el origen del nombre Laskoviy May, respondió que no se les ocurrió otro mejor. A la misma pregunta Viktor Tsoi trató de explicar que al formar el grupo no tenían una idea muy clara de lo que iban a expresar sus temas. De ahí que la elección del nombre, si ello podría llamarse asi, no debería someterse a ninguna presión didáctica que hiciera las canciones fácilmente reconocibles. Por lo tanto, Kinó podría ser ese nombre difuso que permitiría fluir la creación con mayor libertad, que era lo que el propio Tsoy pretendía lograr en ese momento.

Viktor Tsoi y Kinó surgieron en un momento de brecha cultural

Tsoi y Kinó surgieron en un momento de brecha cultural cuando el lirismo soviético ya no interesaba a nadie y hacía falta llenar esa fosa enorme, formada dentro de un sistema social en pleno proceso de desintegrarse, con una nueva sensibilidad, acorde a los tiempos.

Kinó, banda rockera soviética y postoviética
Viktor Tsoi y Kinó

Y si para amantes del lirsmo teníamos a Tierno Mayo, con su solista Yuri Shatunov, para consumidores de filosofía rockera ajustada a los nuevos tiempos brotan, inesperadamente, Tsoi con su banda Kinó.

Y uno, no muy propenso a exagerar, piensa que ambos, Tsoi y Shatunov, contribuyeron con mucho éxito a evitar el estallido de un enfrentamiento civil. Porque hay que tener en cuenta que con el colapso de la URSS se vinieron abajo, en primer lugar, las fuentes de sustento de los ciudadanos. Vuelvo a repetir lo dicho ya muchas veces: aquello que desde fuera se interpretaba como una eufórica victoria de la libertad, dentro se vivía como una lucha brutal por la supervivencia.

Y para triunfar en esa lucha, no en masa sino cada uno a nivel individual, por supuesto, hacián falta símbolos en que creer. Viktor Tsoi venía a ofrecerse a guisa de uno de estos símbolos. El tema "Cambios" (Peremen) prende fuego a la audencia que hasta aquel momento no había sentido la pulsación de los acordes dentro de sus propias venas.

Viktor nace en una familia soviética modesta, como lo eran la mayoría de las familias en la URSS. Su madre es profesora y su padre, de origen coreano, es ingeniero. Nada, por ende, dentro de sus orígenes anunciaba la apariicón de una futura y potentísima estrella artística. Compositor y poeta, Tsoi apela de forma recurrente a los astros (Estrella llamada Sol) para transmitir los mensajes poéticos logrando efectos líricos y técnicos de fuerte impacto.

Bueno, talento, sí que tenía pero para el dibujo. Sin embargo, el dueño de ese talento no hacía gran cosa para convertirlo en arte vendible y consumible, proporcionador de ingresos. El propio Tsoi siempre mostró gran escepticismo con respecto a sus aptitudes de cualquier orden, salvo musicales, optando por dejarlas sin desarrollar. Supongo que para no acabar estropeándolas por completo. Su madre, que estuvo muy contenta porque su hijo hubiera ingresado en la Academia de Artes Plásticas, esperando que así por fin encontrase un empleo, quedó muy decepcionada al enterarse de que había sido expulsado por faltar demasiado a clase. Las mayoría de las madres soviéticas no solían ser muy estrictas en las relaciones con sus hijos e hijas. El régimen soviético no era salvajemente competitivo y cada cual acababa por ubicarse de alguna forma en un mercado laboral, mal pagado pero blando.

El oficio de fogonero le permitió disponer de tiempo para dedicarse a lo que más le gustaba: estar libre, reflexionar contemplando las llamas del fuego, reunirse con amigos también dispuestos a sondear nuevas rutas creativas en la música. Allí supuestamente nacieran muchos proyectos para el futuro que, por aquel entonces, no venía a anunciar aún nada especial.

Mientras tanto el estado soviético, otrora aparentemente fuerte e invencible, se estaba hundiendo como un barco pesado que nadie quiere liberar del lastre para salvarlo.

Viktor, un joven enigmático y tímido, empieza a componer. Sus canciones empiezan a gustar y a difundirse primero discretamente y después con una intensidad cada vez mayor. Sus admiradores y admiradoras son jóvenes y adolescentes. Se casa con Mariana, una chica mayor que él, que logra poner disciplina en su vida y un poco de orden también en la administración de su arte. Pronto el matrimonio tendrá un hijo, Alexandr. Cuando le invitan a tomar parte en el proyecto cinematográfico Асса, Tsoi ya se había convertido en una estrella que muchos admiraban, pero todavía desconocida por las autoridades artísticas soviéticas. Ambos, Tsoi y Shatunov, sin darse cuenta cabal de ello, desarrollan y construyen su imagen al estilo occidental más puro y auténtico. Deben su éxito a la impresión que su producción artística genera en el público sin precisar previamente el visto bueno por parte de las oficialidades del estado.

El álbum "Grupo sanguíneo" {Группа крови) lanzan al grupo y a su líder definitivamente a la fama dentro y fuera del país. Letra y música en los temas de Tsoi se emparejan en armonía a través de acordes y símbolos lingüístico que sugieren expediciones espaciales (Noche de paz СПОКОЙНАЯ НОЧЬ), soledad, reflexión y muerte ("Cuento" Сказка), viajes y rutas de peregrinación ("Paquete de cigarrillos" Пачка сигарет), desencanto ante el presente y el pasado (A mí y a ti Нам с тобой), guerras y batallas sin tregua ("Guerra" Война).

El bagaje de metáforas de Tsoi parece no tener fin. El mundo -como también la existencia- del artista no empieza ni se acaba aquí ("Canción sin palabras" Песня Без Слов), sino que se transforma continuamente, ganando nuevos y nuevos espacios. Los motivos fluyen uno tras otro, las imágenes se suceden de forma natural: noches y días, luna y sol, hielo y fuego, aviones, viajes, ciudades, países conocidos y extraños, guerreros y batallas, árboles, estrellas y nubes. Todo ello compone un discurso lírico seguido ("Melancolía" Печаль) dentro de una sucesión de canciones no obstante diversas, únicas, que la memoria guarda sin confundir ("Leyenda" Легенда).

Victor Tsoi fallece antes de cumplir los 30 años de edad, en un accidente de tráfico. La investigación determinó que el conductor del Moskvitch, totalmente sobrio y sin ninguna clase de sustancias psicoactivas en la sangre, sencillamente se había quedado dormido chocando de forma muy violenta contra un autobús de línea. Afortunadamente nadie sufrió lesiones menos el propio autor del accidente.

Moskvitch, coche soviético veloz y robusto
Viktor Tsoi Moskvitch, coche soviético veloz y robusto

La noticia recorrió el espacio soviético en agonía en poco tiempo y a modo de una fuerte sacudida emocional. Nadie podía creérselo y, aún menos, aceptarlo. Al entierro del cantante acudieron miles de personas para lamentar sinceramente su temprana desaparición. Entre los artistas, Vladímir Visotski, diez años antes, y Yuri Shatunov, treinta y dos años después disfrutaron del privilegio de ser despedidos multitudinariamente en sus honras fúnebres.

Hoy día la estrella de Tsoi sigue brillando. De él se habla en el mundo entero, camisetas y carteles con su rostro se venden en tiendas y mercados. Pero sobre todo se sigue escuchando la música del artista.

Viktor Tsoi Camisetas con la imagen de Tsoi y carteles con su rostro se venden en tiendas y mercados

Цой жив! Tsoi vive! reza un letrero que casi siempre acompaña su imagen que circula por las redes. Preguntado, en cierta ocasión, sobre la clave del éxito, Viktor respondió que mucho depende de atinar o no en el tiempo. Y yo, de alguna manera, atiné en él.

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