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Punta del Este, el destino favorito de Valeria Mazza y otras ‘celebrities’

Las hay vírgenes, cosmopolitas, familiares y románticas… Uruguay cuenta con una gran variedad de playas, pero las de este rincón esteño son el epicentro de lo más selecto, por algo son las preferidas de la ‘jet set’. Por si tienes curiosidad, te descubrimos todos sus encantos en esta galería de imágenes.

Arena blanca y fina, mar tranquilo, lujosas residencias frente al mar, enormes yates en el puerto, restaurantes y hoteles de alto nivel, una animada vida nocturna, reconocidas boutiques, deportes náuticos.... Punta del Este derrocha glamour. Con estos reclamos donde el lujo y la naturaleza convergen no es extraño que sea destino habitual de verano de famosos como el diseñador Ralph Lauren, el jugador del fútbol Zinedine Zidane, la modelo Valeria Mazza, el cantante de Metallica James Hetfield o la colombiana Shakira. Con más de 20 kilómetros de costa –con playa Mansa y playa Brava, sus dos arenales más famosos- y altas sierras que miran al mar, también ofrece encantadores rincones y paisajes para quienes llegan en busca de la tranquilidad más absoluta. Porque Uruguay está de actualidad gracias a la visita de su presidente a España, es buen momento para que descubras un pedacito de ella.

Un día dos hermanos  fueron al   zoo y han encontrado dos monos . Mientras jugaban  con uno de ellos , el otro robó los plátanos de los chicos. Entonces ellos  empezaron a correr para atraparlos pero no lo  consiguieron. Cuando la madre los llamó al coche ellos empezaron a llorar porque querían jugar más con los monos. La sorperesa fue que cuando subieron en el coche los monos  estaban debajo de las sillas.

Mama:  !Aaaaaa!?Por qué hay dos monos en mi coche?

Esteban Julio Ricardo Montoya De la Rosa Ramirez : !Aquí estabas !

Hugo  Alvaro Eduardo  Montoya De la Rosa Ramirez: !Dame mi plátano, ladrón !

Don Rigoberto (Mono): Te doy el plátano si nos  llevas a tu casa.

Don Juan( Mono): !Odiamos este sitio !

Mamá: ? Por qué  hablan los monos? Por favor , Esteban Julio Ricardo Montoya De la Rosa Ramirez y Hugo  Alvaro Eduardo  Montoya De la Rosa Ramirez !!! sacad  a los  locos de mi coche !!!!!!!!

Los chicos  pidieron a su madre  que guardara a los monos  y  al final su madre aceptó. Los monos, Don Rigoberto  y Don Juan estaban muy contentos.

@anabulgaru

@missuniverseee

@raluu

@anamariadorobat

CORO
Somos pacífico, estamos unidos
Nos une la región
La pinta, la raza y el don del sabor
Somos pacífico, estamos unidos
Nos une la región
La pinta, la raza y el don del sabor

Ok! Si por si acaso usted no conoce
En el pacífico hay de todo para que goce
Cantadores, colores, buenos sabores
Y muchos santos para que adores

Es toda una conexión
Con un corrillo chocó, valle, cauca
Y mis paisanos de Nariño
Todo este repertorio me produce orgullo
Y si somos tantos
Porque estamos tan al cucho (* en la esquina)

Bueno, dejemos ese punto a un lado
Hay gente trabajando pero son contados (7-14-21)
Allá rastrillan, hablan jerguiados
Te preguntan si no has janguiado (hanging out)
Si estas queda?o
Si lo has copiado, lo has vacilado
Si dejaste al que está malo o te lo has rumbeado

Hay mucha calentura en Buenaventura
Y si sos chocoano sos arrecho por cultura, ey!

CORO
Somos pacífico, estamos unidos
Nos une la región
La pinta, la raza y el don del sabor
Somos pacífico, estamos unidos
Nos une la región
La pinta, la raza y el don del sabor

Unidos por siempre, por la sangre, el color
Y hasta por la tierra
No hay quien se me pierda
Con un vínculo familiar que aterra
Característico en muchos de nosotros
Que nos reconozcan por la mamá y hasta por los rostros
Étnicos, estilos que entre todos se ven
La forma de caminar
El cabello y hasta por la piel
Y dime quién me va a decir que no
Escucho hablar de san pacho
Mi patrono allá en Quibdo, ey!

Donde se ven un pico y juran que fue un beso
Donde el manjar al desayuno es el plátano con queso
Y eso que no te he hablado de Buenaventura
Donde se baila el currulao, salsa poco pega?o
Puerto fiel al pescado
Negras grandes con gran tumba?o
Donde se baila aguabajo y pasillo, en el lado del río (*ritmo folclórico)
Con mis prietillos

CORO
Somos pacífico, estamos unidos
Nos une la región
La pinta, la raza y el don del sabor
Somos pacífico, estamos unidos
Nos une la región
La pinta, la raza y el don del sabor

Es del pacífico, guapi, timbiquí, tumaco
El bordo cauca
Seguimos aquí con la herencia africana
Más fuerte que antes
Llevando el legado a todas partes
de forma constante
expresándonos a través de lo cultural
música, artes plástica, danza en general
acento golpia?o al hablar
el 1,2,3 al bailar
después de eso seguro hay muchísimo más

Este es pacífico colombiano
Una raza un sector
Lleno de hermanas y hermanos
Con nuestra bámbara y con el caché (*bendición, buen espíritu)
Venga y lo ve usted mismo
Pa vé como es, y eh!
Piense en lo que se puede perder, y eh!
Pura calentura y yenyeré, y eh!

Y ahora dígame que cree usted
Por qué Colombia es más que coca, marihuana y café.

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Miguel Pérez de Lema

El Libro. El Libro se fomenta como si fuera un reconstituyente universal. Nueve de cada diez expertos recomiendan que lea libros. Mas libros: más libres, dicen. Todos con el libro. El libro ha muerto: Viva El Libro. Ponga un libro en su vida. No ya hay caja de ahorros o ayuntamiento que no apoye El Libro. Lo sospechoso de estos mensajes es que nunca dicen de qué libro hablan. Y es que lo importante ya es El Libro en sí, el objeto, el fetiche. Ni mi libro ni tu libro, sino El Libro. Somos fetichistas de El Libro y hemos hecho de él nuestro símbolo. Llegados a este punto de sublimación ¿para qué leerlo?.

Te regalan un libro y debes de alegrarte como si te regalaran un perfume, cuando lo que se supone que hacen al darnos un libro es ponernos en el compromiso de leerlo, decirnos qué tenemos que hacer, meterse en nuestros asuntos. Por suerte, gracias a su transformación en fetiche, esta parte engorrosa se da por olvidada y podemos regalarnos libros unos a otros despreocupadamente, desinteresadamente, sin el menor riesgo de vernos impelidos a conocer su contenido ni de instar a los demás a que hagan lo propio. El Libro es el beso que se echa a volar con la palma de la mano. El Libro es un gesto, una acción, un síntoma de civismo. Es común y es bueno.

El libro ideal debería ser liviano y transparente. Un libro son todos lo libros. Prueba a regalar otro objeto sin elegirlo cuidadosamente y podrás disgustar a tu amigo. Pero con El Libro siempre aciertas. El Libro no pesa, es un ritual mágico porque hemos renegado de la hosca ilustración, que dejó al hombre sin fe, sin esperanza y sin caridad, y nos hemos convertido en supersticiosos felices y beatos sin martirio. El Libro, ese libro único que se promociona y se ensalza, es una participación ganadora, un boleto premiado de antemano porque ha adquirido la esencia angélica de lo completamente accesorio. El pintor Ives Klein se adelantó a nuestro tiempo vendiendo el vacío. Llenó una galería alemana de “sensibilidad de artista”. La sensibilidad se vendía en participaciones de un metro cúbico, acreditándose la propiedad al comprador mediante un documento firmado por el pintor. Sólo se aceptaba el pago en oro.

Vemos en todo esto que El Libro nos ensalza. Un concejal siempre parece más alto si se fotografía junto a El Libro. El Libro hace a la mujer más bella, al hombre más egregio, al cadáver más alegórico. A las personas que pergeñan las campañas a favor de El Libro no les preocupa que la gente lea más libros, quizá ni siquiera desean que la gente posea más libros. Lo que les preocupa en el fondo es la salvación de su propia alma y por eso asocian su sello al de un bien en sí mismo como El Libro. Hay que visitar a los enfermos desahuciados en los hospitales, regalar caramelos a los niños, desear paz y felicidad a tus conciudadanos y dar una muestra de que eres una parte de las potencias positivas del universo uniendo tu sello al de El Libro. Cualquier libro. El Libro y basta.

Si las personas que pergeñan estas campañas tuvieran el propósito de convencernos para que leyéramos más libros harían lo contrario de lo que hacen. Pongan un cartel de 30 metros cuadrados sobre la fachada de un edificio céntrico con la portada de un libro –de cualquier libro- y la frase: “No lea este libro”, y la gente correrá en estampida a buscarlo. Si la frase dijera “Este libro provoca cáncer”, no habría imprentas suficientes para satisfacer la demanda .

El Libro es pues un signo estético, es abstracto y conceptual, es la belleza de la forma, y todo debe acompañarlo. El Libro en su proceso debe ir arropado por bellas acciones que lo ensalcen, que lo honren. Y así, es honroso pagar a un pobre desgraciado para que escriba un libro y no lo firme. Pagar a un pobre desgraciado para que escriba pero no firme un libro no es un acto cruel, sino un arreglo de las imperfecciones de la naturaleza. La persona que pondrá luego su firma tiene muchas más condiciones para que El Libro sea un hermoso acontecer. El pobre desgraciado que escribe y no firma carece habitualmente de la donosura, la voz timbrada y el vestuario apropiado para representarlo y el contenido, como prueban los próceres del arte contemporáneo, es sólo contingente, mientras que el contenedor es lo verdaderamente necesario.

Algunos desaprensivos dicen hacer listas en función del contenido de los libros y esos sí debieran de ser reprendidos. Al final del año sacan una lista en la que eligen, por ejemplo, las 10 mejores novelas. Es una falacia. Nadie puede leer todas las novelas, ni siquiera la mayoría de las novelas, ni aún un porcentaje relevante de ellas.

“Las 10 mejores novelas que nosotros hemos leído” sería un encabezamiento más honesto para esa lista pero tampoco sería cierto, pues en la lista de cada de uno de los que votan es seguro que aparece algún título que muchos de los demás votantes no han leído. Lo que se intenta explicar con esto es que el criterio es inversamente proporcional al número de publicaciones, y que éstas siguen una progresión geométrica que ha hecho matemáticamente imposible que los críticos sepan de qué están hablando. La sabiduría popular ya previene del peligro de que los árboles te impidan ver el bosque. Y Platón nos explicó mucho antes que vivíamos confinados en una caverna. Ante este panorama, El Libro es lo que nos queda. El Libro, ese Libro, nuestro Libro, el de todos y quien esté “libro” de culpa que tire la primera piedra, ponga una vida en su libro, y con la compra de dos libros El Libro de regalo, yo he venido aquí a hablar de mi libro.

El Libro como suposición, El Libro como grimorio, El Libro como amuleto. Sólo nos queda dar un paso más en la deconstrucción de nuestra sensibilidad y llegar por fin a la consumación del símbolo, al ideal del analfabetismo por decreto, al hombre contenedor.

David Beckham deja el fútbol. El futbolista inglés anunció su retirada a través de un escueto comunicado en el que aseguró que es la hora de colgar las botas. "Creo que este es el momento adecuado para terminar mi carrera, cuando estoy jugando al máximo nivel". A sus 38 años, la elegancia y el 'glamour' londinense pierden a uno de sus máximos exponentes. Infinidad de golpeos precisos, de libres directos mágicos y cambios de orientación kilométricos con la particular estética del futbolista inglés. Atrás, toda una carrera repleta de éxitos, acaparadora de focos y llena de aventuras a uno y otro lado del charco. Se retira el primer deportista icono de las grandes marcas, pero también se va un gran futbolista. 21 temporadas en la élite. Más de 700 partidos oficiales y precisamente 21 títulos en su extenso palmarés. 'Sir' David sale a título por año. Manchester United, Real Madrid, Milan, Los Ángeles Galaxy y PSG han disfrutado de la calidad del prototipo de 'gentleman' inglés. Con los de Ferguson vivió su época dorada. El '23' se convirtió en un mito viviente de Old Trafford. Su ejecución en las faltas hizo que su imagen se proyectara al resto del mundo. Nueve temporadas en las que cosechó seis Premier League y la famosa Champions League del Camp Nou (remontada ante el Bayern), entre otros títulos. De ahí pasó a convertirse en uno de los galácticos de Florentino Pérez. Llegó a Madrid con la vitola de estrella y se esperaba que su entendimiento con Zidane o Ronaldo diera paso a un Madrid de leyenda. No fue así y tras cuatro años, en los que sólo levantó una Liga y una Supercopa de España, hizo las maletas rumbo a Los Ángeles. La MLS y regresos esporádicos a Europa Su desembarco en la MLS potencio un campeonato en evidente crecimiento. Se convirtió en el símbolo de Los Ángeles Galaxy, donde lideró un dominio casi incontestable. Pero el 'gusanillo' de jugar al máximo nivel provocó, ya en la recta final de su carrera, que disfrutara de hasta dos cesiones en el Milan. Volvió a cruzar el charco para firmar una bonita despedida en Los Ángeles y, en el pasado mercado de invierno, optó por iniciar su última aventura en París. La ciudad del 'glamour' era el sitio perfecto para poner punto y final a una carrera inolvidable. Le faltó un éxito a nivel de selecciones, pero salvo la espina del combinado nacional, Beckham ha completado un trayecto con numerosos sueños cumplidos. El de retirarse en lo más alto, como él bien dice, es el último que ha logrado.