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¿Quén es el más fuerte?

Os propongo para la lectura este fragmento de la novela de Ramón J. Sender "La aventura equinoccial de Lope de Aguirre". El autor propone una curiosa sucesión de fatalidades ocurridas en el trópico.

arcabuzazo - disparo de arcabuz 

El día siguiente, al amanecer, sucedió otro hecho de veras notable, que revelaba lo que era la vida natural en aquellas latitudes. Un soldado vio un cocodrilo, que, por ser blanco y joven, parecía prometer carnes más tiernas, y lo mató de un arcabuzazo en un ojo. Fueron a abrirle el vientre y dentro apareció una culebra todavía viva de unos tres pies de largo. Viéndola agitarse —aunque estaba herida en la cabeza— y temiendo que fuera venenosa la abrieron en dos, y dentro del vientre de la culebra apareció un enorme sapo, quieto e inmóvil, pero vivo también, a juzgar por algunas palpitaciones en el lado del corazón. Lope, que había acudido al disparo del arcabuz —armado, como siempre—, se quedó mirando y pensando: «La rana o sapo fue sorprendido por la culebra cuando quería comerse alguna alimaña pequeña, pero la culebra fue sorprendida cuando acababa de comerse
al sapo. Y el cocodrilo fue cazado y muerto cuando acababa de tragarse a la culebra. Ahora el hombre era el último peldaño de aquella curiosa relación de fracasos y victorias. La tragedia de un ser era la victoria de otro. ¿Quién aparecería detrás del hombre? Así son todas las demás cosas del mundo —se decía Lope, con ánimo ligero— y hay que andar alerta y madrugar».

¿No habría por allí cerca alguien que cazara al hombre que mató al cocodrilo y se lo comiera? No habría sido extraño, en caso de haberse hallado solo el marañón que mató al cocodrilo, porque, según dije, los indios eran caníbales. Pero no pasó nada, y poco después el cocodrilo, hecho cuartos, estaba asándose al fuego.

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